Titulado: "La Noche Que fui infiel"
Categoria infidelidad
Era una noche fría de otoño cuando decidí ir con mis amigos a una fiesta en un bar, aunque mi novio no pudo asistir debido a un compromiso importante. La semana anterior, me había dicho ve sin preocuparte, confío en ti. Así que allí estaba yo, en la terraza del club, rodeada de risas y música, sintiendo su ausencia más de lo que pensé posible. Aprovecho este momento para describirme soy una chica linda incluso algunos me han dicho que podría trabajar de modelo, no tengo grandes pechos ni cola exagerada pero soy rubia ojos azules cara linda y un cuerpo delgado pero con algo de curvas 90 – 58 - 92
Me giré hacia el sonido de una voz familiar y reconocí a Max, un chico amigo común que siempre había tenido un toque seductor. Tenía ese cabello oscuro, esos ojos penetrantes y esa sonrisa traviesa que me hacían sentir como si supiera más de lo que decía.
—¿Cómo estás, belleza? —me preguntó mientras tomaba una copa de vino en su mano. Mi corazón comenzó a latir un poco más rápido al notar cómo sus ojos recorrían mi cuerpo con lujuria.
No pensé mucho en la respuesta y solo dije que estaba bien, aunque no lo estaba realmente. El lo noto y comenzó a hacerme la charla era muy divertido y tenia un olor que em atraía, era guapo no lo podía negar era divertido y se veía y olía delicioso o que estaba generando emociones y pensamientos en mi, trataba de mantenerlos al margen pero todo eso y el alcohol me puso vulnerables y Max lo notaba y seguía con el juego, me saco a bailar y bailábamos bien pegados, al principio tenia muchas dudas pero con el tiempo me fui relajando hasta que intento besarme, me aleje y Sali a la calle, quería irme antes de cometer algún error sabia que si seguía con el pasarían muchas cosas y no quería serle infiel a mi novio.
Max me detuvo quiso charlar un poco mas volvimos al bar y dijimos que nos tomaríamos una nueva copa y en este momento todas las emociones, el alcohol iba haciendo mas efecto y en mi momento mas vulnerable. Max se acercó más y me rodeó con su brazo, presionando su cuerpo contra el mío. Sentí su erección a través de los tejidos del pantalón y supe que aquella noche iba a ser muy diferente a la que esperaba.
—¿Sabes qué? —susurró en mi oído mientras sus labios rozaban mi piel— Creo que deberías irte conmigo, será una aventura inolvidable de una noche...
Sus palabras eran como una sonda explorando mis sentidos. No pude negarle la atracción que sentía hacia él. Me ofreció su mano y sin pensarlo dos veces, la acepté. Juntos nos dirigimos a la salida del club.
Camino a su coche, Max no cesaba de acariciar mi cintura con sus manos, explorando cada curva con un toque experto. Sentí una corriente eléctrica recorrer mi piel y noté que mis piernas se hacían ligeramente flácidas bajo su contacto.
Una vez dentro del auto, el ambiente se cargó de tensión sexual. Max me acercó a él, presionando sus labios contra los míos en un beso ardiente y hambriento. Su lengua invadió mi boca con insistencia mientras sus manos viajaban por mi cuerpo, apretando mis pechos bajo la tela del vestido. Arranco el auto con una velocidad increíble y yo no ayudaba iba tocandolo y calentándolo en todo el camino.
El coche se detuvo frente a su apartamento y rápidamente salimos. En el ascensor, Max me levantó sin esfuerzo alguno hasta que sus piernas se cruzaron alrededor de mi cintura. Sus manos comenzaron a desabrochar mis botones mientras su boca volvía a encontrar la mía en un beso frenético.
Al llegar a su puerta, Max abrió con una mano libre y nos empujó hacia el interior, cerrando con firmeza tras nosotros. No hubo necesidad de palabras, solo deseos que se comunicaban silenciosamente entre los dos.
Se deshizo de mi ropa con impaciencia, dejándome completamente desnuda mientras él también eliminaba sus ropas. Entonces me tomó en brazos y se llevó a su habitación.
En la cama, Max comenzó a explorar mi cuerpo con sus manos y lengua, haciendo que mis sensaciones se dispararan por todas partes. Su boca se posó sobre mi clítoris, circundándolo con su lengua mientras su dedo penetraba lentamente dentro de mí.
—Estás tan mojada... —murmuró mientras me estimulaba con su boca y su dígito— Se nota lo mucho que deseas esto...
Su alusión fue demasiado para mi resistencia. De repente, sentí como si mis paredes vaginales se contrajeran sin control, convulsionando alrededor de su dedo mientras un orgasmo intenso me recorría de arriba abajo.
Pero Max no se detuvo ahí. Me volvió a poseer con su verga dura y grosa, entrando en mí lentamente hasta que se quedó completamente empalado. Sentí como si fuera a partirme por la mitad, pero lo más extraño fue que no protesté.
Mientras comenzaba a moverse dentro de mí, Max me miró con ojos ardientes. —Estás hecha para esto —dijo en un susurro antes de inclinarse y pasar su lengua por mi clítoris mientras se mecía en mí.
El placer era intenso, casi doloroso en algunos momentos. Cada embestida le hacía moverse dentro de mí más profundo, acariciando ese punto especial que me volvía loca de deseo. Noté cómo mis pechos se agitaban con cada estocada y mi clítoris se ponía aún más sensible bajo la lengua de Max.
—Mmm... ¿Te gusta esto? —preguntó mientras su ritmo aumentaba, golpeando mi punto G sin piedad. Me respondí con un gemido ronco y una fuerte contracción alrededor de su verga.
Max se derramó dentro de mí justo cuando otro orgasmo me invadió por completo. Mis pies se clavaron en sus caderas, atrayéndolo más cerca mientras mi cuerpo se retorcía bajo él en la cama.
Después de aquella explosión de placer, Max y yo nos quedamos tendidos uno al lado del otro, jadeando y sudorosos. Fue un momento de paz después de una noche llena de pasiones incontroladas.
—Eso fue increíble —le dije con voz agotada mientras acariciaba su pecho— Nunca había sentido algo así...
Max sonrió con satisfacción. —No creas que esto terminó aquí, preciosa... Todavía tenemos mucho tiempo para explorar juntos.
En ese momento mi mente no paró de dar vueltas alrededor de lo 2u4 acababa de pasar fue algo inolvidable. Sentí remordimiento por mi novio, pero también me divertí más de lo que nunca había hecho antes. Fue una experiencia que cambiaría mi perspectiva sobre el amor y la sexualidad para siempre.
A
Escrito por Anónimo
Miembro de la comunidad.
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